Hard to Explain
Septiembre 24, 2008
Si hay algo que nadie puede negar, es que el amor es difícil. Pero adictivo. Al punto de hacerme tropezar miles de veces con la misma piedra.
No soy bueno para los conflictos, ni para las discusiones, contraargumentos y esquives simpáticos. Mi única y clásica reacción, es evadirme. Lo se, y sea malo o bueno, para muchas personas es a la vez una declaración de guerra, y una concesión y entrega total de mis deseos e intereses. No se que hago mal, no se si soy yo, o la vida, pero en general termino distanciado y peleado de gente que alguna vez quise y me quiso mucho.
Quizás una de las características mas diferenciadoras de mi forma de ser, es que estoy lleno de “cosas tristes difíciles de explicar”. No se comunicar bien, realmente, cual es el núcleo de las cuestiones que me hacen sentir mal. Y de la falta de comunicación, al malentendido, a la pelea, al rechazo definitivo, hay poquitos pasos. Tan pocos y predecibles, que los tengo memorizados.
Ayer, volqué en un mail sentimientos guardados y oxidados desde hace mucho. No se porque ni que me lleva a guardarlos, pero no podían estar mas ahí. Era una injusticia. Y de tanta verborragia -moderada, ligeramente- no se podía esperar una reacción distinta a todas las formas de ser que llevaron a que empiece a albergar esas sensaciones y pensamientos. Se que no me equivoque al sacarlo -aunque nunca tendría que haber guardado nada- pero si volviera a ese momento, volvería a escribir lo mismo. Lo escribí -de hecho- sabiendo que mi tan necesitado sinceramiento, no iba a ser gratis. Y no lo fue.
Ahora, nuevamente, me quedo solo, con un par de objetos que me rodean, un blog, un horizonte ideal que juega a entretenerme, y el tren de la vida que pasa a llevarme todos los días, a las 9:00, puntual, metódico, irrevocablemente.
La vida sigue siendo difícil de explicar.
The Strokes – “Hard to Explain”
The Golden Path
Septiembre 14, 2008
Un video basado en mi vida de lunes a viernes.
Cosas Cotidianas
Agosto 27, 2008

De esas que merecen una foto. Porque una imagen, vale mucho mas que unos bits.
Botitas “Robin Hood”. Vestimenta que eligen algunas personas para sentirse más justas,
y para hacer reir al biscuit en el viaje.
Ok, sera tan fácil y rápido, que quedan por ahí en el camino algunas tildes, comas y varias conectivas.
Pagar nunca fue tan semánticamente incorrecto!
Cada vez veo mas autos con pulcras manzanitas blancas mordidas, en la parte trasera.
¿Lobby del sector manzanero, o apología de iPhone?
En cualquier caso, ¡es sensacional! (?)
Prohibido no Hablar
Julio 23, 2008
“Estás tan callado”
“Ni se te siente!”
“Seguís vivo?”
“Hablas bajito”
“…”
Las frases que más escucho estos días en el trabajo. Siempre me dijeron cosas así, pero nunca tan reiteradamente y a pocos días de haberme conocido.
Basta pelotudos, me están sacando.
Porque, no entiendo que se pretende. ¿Que llegue a la mañana saludando a los gritos y haciendo monerías? ¿Que tenga siempre en la boca un chiste fácil? ¿Que me haga el canchero y coquetee con todos? ¿Que hable más de lo que trabaje? ¿Que suelte carcajadas chirriantes y esotéricas, todo el tiempo?
Seamos sinceros, ¿a quien le importa realmente la persona con la que trabaja? Salvo que ya sean amigos, a nadie. (Aclaro, tampoco es que sea un ser intratable y perverso que se encierra en su mundo murmurando cosas, o un autista, de hecho muchas veces remarcan mi cordialidad. Pero, no ofrezco más interés en alguien del que realmente siento, y no hablo a menos que no tenga motivos o ganas de hablar. O sea, suelen descubrirme con el tiempo) La mayoría, por no decir todos, montan un espectáculo horrible de falsedad, cuando hablan por teléfono, cuando saludan, cuando tratan con otros. Y todo para darse vuelta y empezar a criticar. ¿Para que? No le veo mucho sentido. Mejor ser quien sos, y listo. Menos desgaste, mas practicidad. A mi no me cambia la vida que un desconocido, o una persona que conozco, pero con la que no tengo afinidad, me deje de saludar o me trate fríamente. Si no me falta el respeto, prefiero que sea así y me diga en la cara que no le importo o que directamente no me soporta, a que me llene de sonrisas y frases simpáticas prefabricadas. Si es amable o cordial mejor, pero de ahí a hacer un show hipócrita innecesario, hay diferencia. Una gran, diferencia. Gigantesca. Encumbrada, inmensa, dispersa. Asiiii de larga.
Y ya que estamos, tampoco es igual ser reservado a ser tímido.
Me gusta marcar diferencias. (?)
Pero en fin, la gente me confunde. Termino pensando que es toda igual. De complicada, de hueca, de aburrida, de apresurada.
Igual, no lo creo de verdad.
Porque, aunque no me guste, tambien soy gente. (Pero no esta gente, otra.)
Sobre Vias
Julio 16, 2008
Ayer, fui capaz de esclarecer un gran misterio de la -mejor dicho, mi- vida cotidiana. Deducí para que sirve la segunda via (la que se bifurca de la via original) del: andén que va a Plaza de Mayo de la estación Plaza Miserere del subte “A” (Que largo que queda, pero no se puede simplificar más. Juro que lo intenté!).
Fue tan fácil como ver que, al ir llegando a la estación, el tren siguió en su via, mientras que en la via 2, una formación estacionada comenzo a moverse a la par (causando un curioso efecto de no saber si los trenes se movian, si uno había acelerado, si otro había parado, en fin, todo ese lío de la teoría de la relatividad). La formación que habia estado estacionada -sin gente en su interior- se detuvo, parando del lado del andén que da a la combinacion con el Ferrocaril Sarmiento, donde usualmente en hora pico la gente desborda, todos se aprietan, se insultan, las viejas amargadas rezongan y los viejos bien verdes disfrutan. Todo ese grupo de personas se subió a una formacion vacía, evitando la histeria colectiva, mientras que los que veníamos -ya apretados- desde antes, tuvimos una detención apacible; los que se tenian que bajar se bajaron sin problemas, al otro lado del andén, y nadie fue arrastrado ni empujado ni pisado ni azotado (todo a la vez).
Una especie de apartheid subterraneo entre los viajeros originales y los que hacen una combinación.
El tren siguió con la marcha, y yo me sentí satisfecho, por suponer que algun ser racional ya habia pensado en dar un servicio mas eficiente, y porque incluso despues de muchos años, se cumplia con una precision y suavidad ejemplar.
Otra cosa que deducí, es que a alguien no le debe gustar la idea, o considera que hay que fomentar la unidad de los ciudadanos a la fuerza, o piensa que las corridas y los golpes deben ser parte del servicio -para despertar a los que bostezan-, porque hoy, todo volvió a la normalidad caótica de las horas pico.
Y las viejas despotricadoras al pedo, también.
Sobre la Gente
Julio 3, 2008
Me pregunto porque para las personas, no ser “sociable” es igual a no querer socializar. Porque una cosa es no atropellarse y apresurarse por conocer gente, y otra es ser un amargado que ladra y asusta cada vez que habla con alguien. Supongo, creo, siento, que hay una diferencia. También me genera curiosidad porqué en el pensamiento general hace falta sobreactuar y exagerar al ir conociendo gente, para que los demás piensen que agradable que uno es, que simpático; para que en el trabajo te elijan como mejor compañero y para ser el centro de popularidad en las fiestas. Para mi, fingir interés en los demás, hablando generalidades y dando risitas y diciendo chistes malos para socializar, es no socializar. Porque a mi, me empieza a aburrir una persona que intenta formar una relación conmigo de esa forma, se me hace mas difícil y tengo que esforzarme en no cerrar con prejuicios y dar nuevas oportunidades para encontrar algo interesante en el otro.
Seguramente existen personas cuyas personalidades las impelen a relacionarse de esa forma: todo rápido, lleno de exaltaciones, simpatías vacías, y sintiéndose en confianza al poco tiempo, a los minutos. Pero también debería saberse que hay otro grupo de personas que pensamos la amistad y las relaciones en general de otra forma, que no nos interesa que tan amable y adorable sea el envoltorio que el otro venda al presentarse por primera vez, si no las pequeñas cosas, originales, crudas, sinceras, espontáneas, que solo se muestran como estrellas fugaces cotidianas a lo largo de un periodo largo de tiempo.
No es ni bueno ni malo, sólo distinto.
Work!
Julio 1, 2008
Honestidad Brutal
Junio 29, 2008
Un día de estos, estaba por comprar un snack por la calle. Paso por un kiosquito, y entro.
El lugar era un localcito chico, con un pasillo estrecho de no mas de dos metros, donde del lado izquierdo, estaban las estanterías típicas de kiosco, llenas de golosinas, colorantes artificiales y sabor industrialmente mágico e instantáneo. Justo enfrente, del lado derecho, una heladera con gaseosas, y al lado, casi en la entrada, unos estantes con papas fritas, conos, y demás. Eso es lo primero que vi cuando entre, y donde me quede comparando precios. Todo una estafa, un insulto a la racionalidad del consumidor, con precios remarcados 2 o 3 pesos por encima de cualquier otro kiosco o supermercado. (No suelo quejarme de los precios como las viejas cotorras que salen en el noticiero de la tarde cuando van al almacén, si no me gusta, no compro, y listo. Pero en este caso y sólo por la historia vale aclarar la avivada del comerciante)
A todo eso, la kiosquera (presumiblemente la dueña), estaba en el fondo, de espaldas a la calle, inclinada hablando con un hombre (presumiblemente un proveedor). No me escucharon al entrar. Segundos depués, terminé de decidir que no iba a comprar nada ahí, y salgo. Supongo que en ese momento me habrán escuchado, o me habrán visto, o habrán sentido por algún medio de percepción extrasensorial mi retirada.
Entonces, sale la vendedora, y con una sonrisa muy grande y muy comerciante, me dice:
-¿Te puedo ofrecer algo?
Yo, entre la sensación de estar presionado para comprar algo, y también con una culpa autogenerada por imaginar que en la mente de la mujer, yo era un villano ladronzuelo que aprovecha malevolamente las situaciones donde los vendedores están desprevenidos para llenarse de miles de alfajores y chocolates bajo la campera, me vi en una encrucijada mental que requería de mi firme valor y convicción, para resolver cualquier hecho con coraje bizarro y de segunda marca: había que decir la verdad.
-No, gracias, tenés muy caro todo, así que no quiero nada.
La sonrisa se le quedó pegada a la cara, pero no hizo ni una mueca. Yo me di la vuelta, y seguí mi camino.
Si me agarran desprevenido, escupo todo lo que pienso.
Cosa Nostra
Junio 24, 2008
“…le dan un golpe de L’Hôpital. Si la indeterminación se resiste, otro golpe de L’Hôpital , y termina de caer muerta. No hay que tenerle piedad.”
-Enseñando como asesinar serialmente indeterminaciones en un límite. Dicho por una profesora que se apasiona por la matemática, y por películas de acción, seguramente.
Think Biscuit (X 8)
Junio 21, 2008
I. A veces siento que me estanco. Y desde el interior surge como un silencioso bramido, desesperanza. Cruda, desgarradora. Me caigo otra vez en un pozo. Si, en ese del que siempre salgo sin saber como.
****
II. Soy huérfano de peluquería. Jamás encontré una que me dejara conforme. Tengo un oscuro resentimiento para con el género y la profesión de cortadores rapaces. Y pasa el tiempo, y se me van las ganas de seguir buscando e intentando. Hay mas posibilidades de quedar defraudado, que de no quedarlo, por evidencia estadística. Igual, seguro que la próxima vez que me rompa las pelotas el flequillo, me ilusiono con encontrar la que me corresponde, la ideal, que me hagan un buen corte, y ser feliz para siempre.
****
III. Cuando me canso de pelear, me aburre, me dan ganas de largar todo. A la mierda. Y lo primero que hago, es dejar de hablar. Si dejo de hablar, es que algo está muy mal. Puedo pasar días enteros sin volver a dirigirle la palabra a alguien -como hacía con mis viejos cuando era chico por semanas enteras- aunque una vez que perdoné (y tengo buena predisposición para eso), olvido todo, y no guardo rencor. El problema es que algunos piensan que el que calla, otorga. Lo toman como una victoria. Y mis intenciones de enojo quedan truncas; para explicar porqué manifiesto mi muda protesta, tengo que hablar.
****
IV. De chico, creía que todas las sensaciones, sentimientos, pensamientos, y emociones mías, eran una verdad universal, algo que los demás podían tener o no, pero que comprendían a la perfección, como un lenguaje internacional. Fue una gran revelación, casi una rapto de sabiduría momentánea (!), darme cuenta de más grande, que los individuos viven en sus mundos subjetivos, y cada uno puede llegar a imaginar, o establecer semejanzas incluso, con el interior de otra persona, pero nunca va a saber por completo, ni va a poder entender por completo, lo que hay en su mundo. Somos únicos, como todos.
****
V. También de chico, vivía sábados temáticos. No era algo que me propusiera, pero los sábados, absolutamente todos, tenían personalidad, mas que cualquier otro dia. Lo podía sentir. Así me encontraba con Sábados Western, Sábados Ingleses, Sábados Japoneses, de Furia, Marginales, Mortuorios, Naturales, Arqueológicos, Animaniacos, Granjeros, Tecnológicos, Vintage, Automovilísticos, Tarzánicos, Turísticos, Montañosos, Cretáceos, Futuristas, Apocalípticos, Deportivos, Acuáticos, y una lista muy larga que de a poco voy recordando. En esos Sábados, dependiendo las ganas y el humor que tuviera, vivia según el tema, desde que me levantaba, hasta que me acostaba. No era sólo un juego, era la forma en la que tenía que vivir ese día. A veces lo disfrutaba, me divertía, hacia juegos, me proponía consignas. A veces no, sentia una terrible angustia, o curiosidad, dependía. A veces no le daba mucha importancia, otras si, pero siempre lo sentía. También podía pasar que un Sábado que empezara de una forma, terminara de otra. Pero eran los menos.
****
VI. Me pasa seguido, que escucho, o leo, o me llegan de alguna forma, frases o ideas, que me quedan marcadas a fuego. Las recuerdo continuamente, o cuando estoy ante una situación que las invoca, como si fueran ecos de una sabiduría ancestral adquirida de un viejo maestro en la montaña. Lo que pasa es que algunas son puras boludeces. También me pasa, que al escuchar, o leer, alguna frase o idea de ese estilo, me digo conscientemente: “esta es una de esas cosas que vas a recordar por siempre”. Un minuto después mi mente la termina eliminando por completo.
****
VII. Nunca creí, ni creo en los horóscopos. Me parece una estupidez que alguien pueda aceptar que lo que diga una revista o un diario o un sticker de un chicle, sea el destino escrito para miles de personas distintas que lo único que comparten es una fecha de nacimiento parecida. Bue, ni parecida, sino dentro de un periodo temporal acotado. Igualmente, cuando me encuentro con un horóscopo, no puedo dejar de leer que pronostican para Géminis, aunque sea solo para reírme.
****
VIII. Cuando hay muchos dias de sol calmos, familiares, necesito, imperiosamente, un dia de tormentas, truenos, viento, lluvia. Furioso, torrencial. Aunque sea solo de noche, por unos minutos, sin previo aviso. Me calma, y me revive. Después, si, puedo volver a disfrutar en paz de los dias soleados.






