Prohibido no Hablar
Julio 23, 2008
“Estás tan callado”
“Ni se te siente!”
“Seguís vivo?”
“Hablas bajito”
“…”
Las frases que más escucho estos días en el trabajo. Siempre me dijeron cosas así, pero nunca tan reiteradamente y a pocos días de haberme conocido.
Basta pelotudos, me están sacando.
Porque, no entiendo que se pretende. ¿Que llegue a la mañana saludando a los gritos y haciendo monerías? ¿Que tenga siempre en la boca un chiste fácil? ¿Que me haga el canchero y coquetee con todos? ¿Que hable más de lo que trabaje? ¿Que suelte carcajadas chirriantes y esotéricas, todo el tiempo?
Seamos sinceros, ¿a quien le importa realmente la persona con la que trabaja? Salvo que ya sean amigos, a nadie. (Aclaro, tampoco es que sea un ser intratable y perverso que se encierra en su mundo murmurando cosas, o un autista, de hecho muchas veces remarcan mi cordialidad. Pero, no ofrezco más interés en alguien del que realmente siento, y no hablo a menos que no tenga motivos o ganas de hablar. O sea, suelen descubrirme con el tiempo) La mayoría, por no decir todos, montan un espectáculo horrible de falsedad, cuando hablan por teléfono, cuando saludan, cuando tratan con otros. Y todo para darse vuelta y empezar a criticar. ¿Para que? No le veo mucho sentido. Mejor ser quien sos, y listo. Menos desgaste, mas practicidad. A mi no me cambia la vida que un desconocido, o una persona que conozco, pero con la que no tengo afinidad, me deje de saludar o me trate fríamente. Si no me falta el respeto, prefiero que sea así y me diga en la cara que no le importo o que directamente no me soporta, a que me llene de sonrisas y frases simpáticas prefabricadas. Si es amable o cordial mejor, pero de ahí a hacer un show hipócrita innecesario, hay diferencia. Una gran, diferencia. Gigantesca. Encumbrada, inmensa, dispersa. Asiiii de larga.
Y ya que estamos, tampoco es igual ser reservado a ser tímido.
Me gusta marcar diferencias. (?)
Pero en fin, la gente me confunde. Termino pensando que es toda igual. De complicada, de hueca, de aburrida, de apresurada.
Igual, no lo creo de verdad.
Porque, aunque no me guste, tambien soy gente. (Pero no esta gente, otra.)


